11/10/08

"Nunca seremos dichosos, nunca"

Así, tal como lo lee, alguna vez lo mencionó Simón Bolivar, o al menos Eduardo Galeano se lo atribuye. Quizás le pueda responder al señor Bolívar, con unos doscientos años de diferencia, que si bien, es probable que jamás logremos ser dichosos, no nos faltará la alegría, sino no podríamos sopesar tanto que se lanza sobre nuestras cabezas...

En los tiempos de la Rusia soviética o en la UP chilena, se solía escuchar una frase que mitigaba todo espíritu risueño en la existencia revolucionaria: "Compañero, la Revolución es demasiado seria para hacer bromas sobre ella". Después de alguna broma se solía escuchar esa frasecita tantas veces repetida.

A pesar de eso, los chistes, las bromas se filtran muchas veces traspasando generaciones, hay quien decía que lo más sano es aprender a reírse de uno mismo, los revolucionarios tras esas caretas de seriedad sabían hacerlo. Ejemplo claro es cuando entre los partidos desligados del stalinismo tradicional en América Latina, como el Partido Socialista o el MIR en Chile, circulaban chistes del tipo:
Lenin se está muriendo y llama a Stalin.
- Iosef, estoy preocupado por el futuro de nuestro pueblo. Crees que te seguirán como su líder?
- Si, Lenin, no te urjai.
- Ya, bueno... pero, y si no te siguen ?
- Entonces te van seguir a ti, pos, no hay problema.
La Revolución en realidad si permite bromas, permite filtraciones, permite que la alegría sea el primer paso para romper con todo. En la actualidad hemos perdido la Revolución, nos hacen creer que ese "socialismo real" que cayó con la URSS era EL socialismo. Mentira, gritamos desde todas partes, mentira! no son quienes para enredarnos en el pasado, para impedirnos salir de ahí.

Pero hoy lo hacemos, lo hacemos de la mano de la risa que rompe paredes como antes, para reírnos de nosotros mismos y para hacer temblar al enemigo, es la razón de ser, es el muralismo consciente el que rompe esquemas: "Ayude a combatir la pobreza, mate un mendigo" o los recordados de la lucha antidictatorial (trauma que despues costará otro escrito): "Pienso, luego exilio".

Nunca seremos dichosos, Simón, nunca, está bien, pero al menos podremos hacer más llevadera esta falta de dichosidad en las manos armadas de chistes que nos llamen a avanzar sin tregua, aun en el oficio de las armas, aun cuando las letras traten el tema más serio de todos, no le podremos quitar al latinoamericano su condición graciosa, no es necesario arrancar la chispa a flor de labios, la vía de escape.

Hoy no renuncio a mi posición de izquierda, hoy no renuncio a una conquista socialista, irreal de todas maneras, si es que los de Europa del Este eran los reales, pero con la sonrisa a flor de piel mis compañeras y compañeros...

Total, como dicen los comunistas franceses: "No importa que tan a la izquierda esté alguien, siempre será reaccionario para otro"

1 comentario:

María Isabel Baez dijo...

Porque el de "izquierda" no es perfecto... carga a cuesta errores... porque si llorara por esos errores, para que ser de izquierda... Porque las acciones son las serias, un hueveo más, un hueveo menos, que mas da... Porque... la lucha armada, es lo mejor, burgueses... atrás atrás!

Porque sonriendo, burlándose se comprende más fácil lo que no hay que ser, lo que queremos y no queremos ser...


Te quiero... y el bombillofono sera el instrumeto musical de bombita?